domingo, 28 de agosto de 2016

Te digo que es amor

He tendido la cama con sábanas que vuelan, pero no me he ido con ellas por los cielos como aquella Remedios: simplemente por la ventana abierta entra el sol a posarse en el cuerpo fragante de los besos: resurrección de todas las abejas del amor. El jardín se ha lanzado de lleno por los vidrios abiertos y trae sus mensajes de hilos tempranísimos. Mejor estar de este lado del mundo en el que alcanza con todo lo que hay: un pan haciéndose de a dos, la película fallada pero vista, los cuerpos anudados en el abrigo del tramo de la vida, la pura luz del sol. No terminamos de barrer, es cierto; pero resuena la risa como un canto y la esperanza es una boca hambrienta que ya no quiere más dolor. Los colibríes llegarán las próximas semanas y entrarán por los postigos con sus fuegos de vuelos suspendidos y su aletear propiciador de brisas. Cambiémonos las ropas, las manos, las palabras. Digamos que el instante oscuro se ha ido con el viento, que el camino incesante ya no quiere volver. La tierra huele a menta: te digo con palabras empapadas que sí, que ahora, que es amor. 

sábado, 27 de agosto de 2016

La ventaja de las tazas rotas

Si alguien te regala una taza, entera y perfecta, con su asa correspondiente y su porcelana intacta te habrás conseguido un problema: velar por que la taza -seguramente con grabados azules- no se rompa. Será tanta la belleza de tu taza que estarás a cada segundo cuidando que permanezca intacta en su esplendor inmaculado. Tu vida se volcará adentro de esa taza, girará en el borde de su boca para que continúe siempre y desconfiarás hasta del golpe de aire que te permite estar viva por miedo a que desaparezca para siempre.
Pero si, en cambio, tenés entre las manos los pedazos de lo que ha sido una taza completa, no te queda más que la felicidad por delante. De los trozos de algo roto, con paciencia y esfuerzo, puede volver a armarse algo a lo que seguramente le falte el asa y desnude sus grietas. Los líquidos gotearán por las rendijas que no han quedado bien soldadas, los grabados no encajarán el uno con el otro, la porcelana tendrá máculas y huellas. Pero habrás hecho de los restos una taza imperfecta, algo único y tuyo. Y lo más valioso es que ya tenés la seguridad de que si vuelve a romperse sabrás qué hacer con los pedazos para seguir bebiendo.

sábado, 20 de agosto de 2016

Pura barbarie pura


En todas partes furia.
En todas partes un alma que se arroja a la fragua.
Pura barbarie pura
con las crenchas ardidas y las lanzas en llamas.
Arriba una sonrisa
y la baba que lame como ácido puro.
Los días son muy largos
y en todas partes rabia.
Cuando no quede nada yo tendré tu candado
y clamarás como fruta podrida,
pero estará tomada la casa desde entonces
y la llave,
ya todos lo sabemos,
ha quedado perdida en una alcantarilla.
Ciertos dolores no tienen ni palabras:
solo aúllan los lobos/ otros fundan ciudades.
No habrá ya más azares en tu cuerpo dañado.
Tengo la espada que pende sobre el cielo.
Desastre de este día será la muerte opípara.
En todas partes furia.
Pura barbarie pura.
Solo espera el silencio.
Y el malón que ya avanza.

viernes, 19 de agosto de 2016

Viento lejano

Lo que era por decir quedó en el miedo puro.
Después ya no se supo cómo era  la luz que había habido,
ni cómo la impostura de ese beso
ni la cuajada pregunta irreverente.
Larga la noche para beber dos tragos
y ninguna palabra:
solo un viejo mercado de gestos deslucidos
y un temor como fuego quemando la garganta.
La mano contra el vidrio para sentir el frío
y la herida profunda del disfraz repetido.
Alguien arrugó despacio los dobleces del cielo
y todo fue ceniza
que se llevó aquel viento lejano.

jueves, 18 de agosto de 2016

Letra pequeña

Como si fuera frágil, como si fuera una piedra en medio de la mano que se besa, como si fuera abrigo e intemperie, como si fuera calor superpuesto en el cristal que refleja mi rostro, como si fuera el mundo que ahora tenemos que limpiar de todos los huevos que fueron dejando las serpientes, como si fuera espejo roto y siete años de dicha sostenida, como si fuera ahora el miedo de la entrega, el peligro y la calma. 
Yo te daré el corazón de todas y cada una de las frutas, un pájaro de plumas verdinegras, el alba que se estrena detrás de la ventana, la alquimia de mis sábanas, la maravilla que mira mi mirada, los platos de nenúfares del estanque que hizo nuestra risa, la fiesta de dulzuras que sale cada vez que mis manos se extienden, la estrella inalcanzable que nos quema, el colibrí que vuela con ritmo sostenido porque si no se cae. 
Nuestra letra pequeña es como el agua que siempre corre hacia adelante, que vuela de boca a boca con sus peces de plata, que trae los guijarros que lastiman y la vida que sana. 

miércoles, 17 de agosto de 2016

Fibonacci spiral

Dejar caer/
Estrellar en el suelo/
Estallar en el aire/
Resbalarlo apenas/
Deslizarlo de golpe/
Un simple empujoncito de atención/

Entre todas las formas sutiles de la mano que se abre y el vacío
los ojos que no saben mirar el paisaje abismal del dolor
ni transformar el velo invisible de la (de)sola(ción).

Aupar/
Recoger/
Amparar/
Deslastimar/
Almar otra vez el amor
para que sea ojo/ concavidad de mano/ estero de fragancia/ potencia de espiral
vida que bulle y sangra, sí;
pero que sigue latiendo más allá.

lunes, 15 de agosto de 2016

Soy un animal

No hay que dejarse ir más allá del borde de donde una pueda sostenerse 
porque caer es un vuelo irremontable hacia abajo 
donde habitan las fieras de zarpas taciturnas y oscurísimas. 
Tengo el cuerpo a pedazos perdidos y lejanos, 
y el alma volando sin que sepa su rumbo. 
Tengo las piernas quebradas 
y las manos dormidas e impuras en su suerte. 
Y pienso con lo poco que queda en mi cabeza 
que soy un animal que avanza entre las sombras, 
espantando con llanto 
los miedos humillantes, 
los mordiscos de vidrio, 
el horror del recuerdo, 
las escenas temidas. 
Animal de costumbres erradas que golpea las puertas 
y el destino contesta que siga y siga y siga
aunque ya no me quede carne ni peso ni sueño ni apetito 
aunque me sumerja en el agua 
y grite hasta que se deshagan las burbujas 
y algún viento me lleve, 
lejana como un pájaro en vuelo visto desde los suelos. 
Me queda tan solo la escritura 
a la que entro desnuda como un pez en el agua 
para salir rasgada 
con la piel supurante y hecha trizas 
cada día hecha trizas 
y sangro 
porque el mundo se ha vuelto hostil y opaco como un manto. 
Ayer hubo jilgueros que cantaban con su oro en los cables: no era para mí su vuelo de raíces. 
He perdido mis alas 
y no puedo saber en dónde las dejé 
cuando el frío vuelve a golpear sin tregua mis rodillas. 
Soy un animal 
y avanzo 
aunque a veces eso quiera decir que permanezco inmóvil y apenas respirando bajo tierra. 

miércoles, 10 de agosto de 2016

El acto justiciero/


Otra potencia el alma se suaviza.
El corazón se acuna en su espiral de pieles.
Crece la vida en el círculo perfecto de dos brazos
mientras los pájaros conversan.
Cae la lluvia en su versión de luna:
moja los pliegues donde hace su tarea;
y el amor dice que no es en la cabeza
sino en la piel donde sucede el acto justiciero.
Sabe callar la boca haciendo su camino,
y se detiene el aire en el último grito apenas arrancado.
Soy alumna del mar,
del agua que se rompe,
del río derramado,
del cuerpo que se entrega,
del corazón cuajado en una copa,
de los túneles en sábanas implícitas.
Un roce no es una palabra: espera que lo viaje llevándolo hacia el borde
y lo llevo:
yo llevo los suspiros que te escribo en el dorso de tu único nombre.
Es de pura justicia;
porque el amor es eso: un tiempo de tormentos y otro de luz enceguecida y terca y sostenida.
Nadie puede decirme cómo se nada en medio de la lluvia.
Que no acabe el sin fin de la belleza y dure para siempre: imperfecto y rengo -que así suele ser todo- pero bello atravesar la noche con pájaros cantando.

domingo, 7 de agosto de 2016

Voy a acabarte, Muerte

Yo voy a derrotarte, Muerte.
No me importa el disfraz que te pongas
ni los pájaros que canten para distraerme.
Voy a clavarte varias veces mi risa
para que sangres de pena y de dolor.
Voy a empaparte con el fulgor de mis ojos
aunque me hagas llorar cada mañana.
Voy a subir por las paredes del amor
y desde arriba voy a llover en piedras sobre vos.
Sos un animal con las fauces abiertas,
una tremenda ramera de las más pérfidas y estúpidas
y en mi casa -la del alma de adentro- no cabe tu miseria.
Voy a matarte, Muerte.
Me sobra sol para cegarte,
me sobra alas para volarte la cabeza
y ver tu cráneo dispararse a la nada,
me sobra cuerpo para ponerlo
y liberar el deseo de estar viva.
Voy a acabarte, Muerte.
Ya vas a ver.
Tengo un furor dispuesto a destrozar tu sombra de palabras,
de ojos que no cierran,
de carne que no entrega la dicha del sexo y el deseo.
Y cuando te hayas ido,
cuando de vos no quede nada,
cuando tus cuervos sean retazos de silencio,
crecerá en mí un árbol con manzanas de oro
que dejaré caer en la blancura de toda desnudez.
Vas avisada.
Fijate lo que hacés porque tengo un hambre atrasada de todas las verdades que ocultaste, de todos los milagros que quemaste, de todos los golpes que me diste y que no pienso devolver.
Sangra tu perversión porque yo siempre dormiré acunada por los brazos profundos del amor.

Foto: Germán Peraire

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...