domingo, 29 de junio de 2008

Patria



En los estantes cada cosa ocupa su sitio, en las paredes hay mapas en los que escribo posibles itinerarios y en los cuadernos las palabras se encoluman una tras otra en obedientes filas negras. A veces suena el teléfono y las voces hablan lejanas y sin entrar al reino. Afuera hay otro domingo gris y frío, otro universo de personas que son ajenas y no me rozan. Yo estoy bajo dos acolchados, escribo, leo, oigo música, siento pasar las horas redondas y perfectas. Y nada más. ¿Para qué abrir la puerta al viento que todo lo revuelve, lo remonta y asienta en zonas equivocadas e imposibles? Después de todo no es más que otra lluvia aunque sea pretérita. Como siempre -desde la infancia más antigua que recuerde- soy mi propia y mejor compañía. Más allá, en la vereda, que es como decir el extranjero, mis dos hermanos juegan a la pelota como antaño y son felices de otra manera diferente. Yo leo, escribo, dibujo y oigo música como entonces: encerrada en mi cuarto que es la única patria que yo conozco.

sábado, 28 de junio de 2008

Jamás se me ocurriría

Me trajo Maru Mori un par de calcetines que tejió con sus manos de pastora, dos calcetines suaves como liebres. En ellos metí los pies como en dos estuches tejidos con hebras del crepúsculo y pellejo de ovejas. Violentos calcetines, mis pies fueron dos pescados de lana, dos largos tiburones de azul ultramarino atravesados por una trenza de oro, dos gigantescos mirlos, dos cañones: mis pies fueron honrados de este modo por estos celestiales calcetines. Eran tan hermosos que por primera vez mis pies me parecieron como dos decrépitos bomberos, bomberos indignos de aquel fuego bordado, de aquellos luminosos calcetines. Sin embargo resistí la tentación aguda de guardarlos como los colegiales preservan las luciérnagas, como los eruditos coleccionan documentos sagrados, resistí el impulso furioso de ponerlos en una jaula de oro y darles cada día alpiste y pulpa de melón rosado. Como descubridores que en la selva entregan el rarísimo venado verde al asador y se lo comen con remordimiento, estiré los pies y me enfundé los bellos calcetines y luego los zapatos.
Y es ésta la moral de mi oda: dos veces es belleza la belleza y lo que es bueno es doblemente bueno cuando se trata de dos calcetinesde lana en invierno.

Neruda, Pablo, Odas elementales, Obras completas II, Buenos Aires, Losada, 1973

Que conste en actas, escribano. Y lo demando por injurias y daño moral.

Anécdota escolar LXI: El guisante golpeador


Profesora: (Cuenta) La reina desconfiaba de esa jovencita toda mojada que decía ser una princesa y quiso ponerla a prueba; así que mandó a poner un guisante debajo de una enormísima pila de colchones en el cuarto en que iba a dormir la muchacha. A la mañana siguiente, la princesa se presentó en el comedor del palacio para desayunar con unas enormes ojeras y llena de moretones violáceos...
Alumna : (Interrumpe) ¿Por qué con moretones? No entiendo.
Profesora: Por dormir sobre el guisante.
Alumna: (Alarmada) ¿Qué? ¿El guisante le pegó?

jueves, 26 de junio de 2008

Anécdota escolar LXI: ¡Qué familia!

Profesora: El sujeto es la parte de la oración que puede reemplazarse por el pronombre personal que indica la desinencia del verbo.
Alumno 1: (Piensa) No entiendo.
Profesora: ¿Qué es lo que no entendés?
Alumno 1: (Piensa) Nada.
Profesora: Vamos por partes. ¿Cuál es la desinencia del verbo?
Alumna 2: (Desde el fondo) ¡Ay, Juli, el verbo no tiene descendencia! ¿Cómo va a tener descendencia una palabra?

miércoles, 25 de junio de 2008

La Plaza de los dos Congresos

A veces siento vergüenza de las cosas que pienso. ¿Siete carpas en la Plaza del Congreso que sirven para dar conferencias a todo minuto del día? ¿Dirigentes que tienen más de estrella mediática que de divulgador agrario? ¿Era necesario, además, traer un toro inflable como mascota y encima, bautizarlo "Alfredito"? ¿Y un grupo de tipos disfrazados de huevos? ¡Qué alegoría más imbécil y poco imaginativa! Les recuerdo que el Palacio de Sans Souci en Haiti que el rey negro Henri Cristophe hizo construir por sufridos esclavos negros para conmemorar su gloria estaba -dicen- levantado con sangre de toro. Y se lo llevó la rebelión popular. Terminó suicidándose mientras sus esclavos y Haiti en armas le vaciaba el palacio, le violaba las mujeres y le destrozaba los muros bovinos. ¡Lamentables los que ocupan la Plaza de los dos Congresos!

martes, 24 de junio de 2008

Milagro de una tarde en el Museo del Holocausto


Son revoltosos, nunca quieren hacer nada, me enojan, no logro llegar a ellos, molestan, charlan, me exasperan. Les hablo de mil maneras diferentes para ver si se conmueven y alguna vez me dejan dar una clase completa. En un acto de absoluta inconciencia pido una salida para ir al Museo del Holocausto. Voy vencida de antemano, pensando y creyendo que no tiene sentido. ¡Si ni siquiera leyeron el Diario de Anna Frank...! -me digo desalentada. Previendo la catástrofe y la vergüenza, subo al micro y les digo: "Vamos al Museo, les pido respeto. No es el Museo de una comunidad religiosa, no murieron seis millones de judíos, murieron hombres, niños, mujeres, adolescentes como ustedes, que pertenecían a la humanidad. Vamos a un Museo que conmemora un hecho luctuoso de toda la humanidad. Sean respetuosos, por favor." Y me siento en el primer asiento a leer, desesperanzada de que mis palabras hubiesen prendido en ellos. Pero, como siempre, los adolescentes me sorprenden. Bajan del micro con una actitud reverencial, siguen a la guía como quien entra a un templo, hacen preguntas, opinan, dicen muchos "¿por qué?", hacen acotaciones y advertencias que más de un neonazi haría bien en escuchar. Están atentos y quieren saber. Después subimos a la segunda planta y durante casi una hora y media un sobreviviente de más de ochenta años, Juan, les cuenta su vida. Cuando yo creo que están hartos de ese extensísimo relato, levantan la mano y hacen preguntas. Al salir, el más disperso del aula me alcanza y me dice: "Un capo este Juan." Vuelvo hablando con Malena sobre Dios y la religión. Estamos regresando casi veinte minutos después de su horario de salida habitual, pero nadie se quejó. A veces me olvido de que la conciencia trae aparejados milagros. Hoy viví uno de ellos y agradezco a mis alumnos por permitirme creer que siempre hay posibilidades para este mundo, que siempre podemos intentar volar como esas mariposas que ya no estaban en Lodz.

lunes, 23 de junio de 2008

Margarita, está linda la mar... y la historia


Ayer, a eso de las 18 horas, casi noche porteña, tres grados de temperatura, tuve una particular sensación. Yo leía sobre el reinado de Isabel II de España en mi computadora nueva que a instancias de Julio, que a todo le pone nombre, ha sido bautizada por mí con el simpático -y literario- nombre de "Margarita, está linda la mar". La cuestión es que la estufa estaba encendida, sonaba el Cancionero de los Reyes Católicos y tomaba un capuchino -de esos rarísimos que me hago yo- y sentí que estaba protegida, cuidada, que mi historia -la de mis mayores- no eran sólo palabras, sino una presencia concreta que me bordeaba y me amparaba, que me daba un sentido que ni sabía que yo poseía. Y las personas se acercaban a mí sosteniéndome -Olga, ante todo; Cecilia, en segundo lugar, y Julio- para que pudiera ir hacia donde me esperan con el corazón abierto. Y "Margarita, está linda la mar" se transformó en un cofre lleno de secretos, de sonidos, de imágenes, de recuerdos con el que voy y vengo dándole palabras a mi historia. Y me sentí protegida. Y feliz.

sábado, 21 de junio de 2008

¿Qué hacés?

para mi hermano Pablo














Mi hermano y yo , como los chicos, hablamos de nada. Nada se resume: a la situación política en Argentina y en Francia, a las vacaciones de verano suyas, a las de invierno mías, al trabajo, a los dibujos originales de Winnie the Pooh, esos a lápiz y acuarela; a la primera película que vimos donde el tigre se sujetaba de las letras para no caer del libro; a Albert Lamorisse y sus cortometrajes Crin blanc y Le ballon rouge que nuestros padres nos llevaron a ver de niños y que ahora mira su hija en DVD... Recordamos esas películas que forman parte de nuestros buenos recuerdos de una malograda infancia y nos reímos. Él me dice: "Cuando vengas vamos a ir a las bocas del Ródano donde se filmaron las escenas de Crin Blanca". Tengo deseos de abrazarlo fuerte y pellizcarle los cachetes porque me promete la ilusión de un viaje en el tiempo en el que los libros (yo tenía las dos películas en forma de libros llenos de fotos) y las imágenes eran para mí el refugio contra la desolación. Y él me promete un paseo a ese instante exacto en que mi corazón huía de la tristeza a bordo de un globo rojo y enredada en las crines de un caballo blanco que se sumergía en el río que antes era un nombre y pronto será agua, olor, viento. Mi hermano me cuenta que la película de Winnie the Pooh termina con Cristopher Robin diciendo algo así como: "Me gusta cuando los grandes me preguntan '¿Qué hacés?' y yo les digo 'Nada' y después voy a afuera a hacer, justamente, nada." Mi hermano y yo vamos a hacer en su invierno próximo muchas nadas y seremos tan felices que nada podrá evitar que nos ríamos mucho, de a ratos, mientras comemos cerealitas con manteca y mermelada ácida de ciruela. ¿Y qué haremos? Nada.

viernes, 20 de junio de 2008

Olga Becerra Vila


Allá, lejos, muy lejos, en un verano que estará despuntando con una masa de flores coloridas y soles encendidos, Olga cumple años. Acá, lejos, muy lejos, en un invierno que se cala en los huesos con tormentas y vientos, yo pienso en ella y en todos los regalos que me hace. Olga, a quien yo no he visto todavía ni una vez en mi vida me dio un pasado anterior a mis padres y tiene en su corazón -que con seguridad es grande y tibio- la generosidad de las buenas personas. Cuando el año pasado, la vida clausuraba para mí una puerta , ella abrió la primera ventana que trajo nuevamente la alegría y me dio otros rumbos y encendió una de las mejores esperanzas. Algo cambió para mí cuando ella puso sus primeras palabras. Después hablamos una vez por teléfono: era la Navidad. Ella vive en Jerez de la Frontera, España y es algo así como una prima lejanísima. Yo vivo en Buenos Aires, argentina y quiero ser algo así como su amiga.

miércoles, 18 de junio de 2008

17 de junio de 2008






La gente -miles de rostros curtidos y dolidos- entona el himno con el puño levantado, con los dedos en "ve" y yo lloro. Por la muerte de Moreno, Castelli y Belgrano, por la Semana Trágica, por la Década Infame, por los Muertos de la Patagonia, por los bombardeos de la Libertadora y los fusilados del 56, por los obreros de la carne asesinados en el 59, por los bastones largos del 66, por los obreros y estudiantes del Cordobazo, por los masacrados de Trelew, por la Noche de los Lápices, por los desaparecidos de la ESMA, de Campo de Mayo, del Pozo de Banfield y tantos otros lugares funestos, por mis amigos arrojados dormidos desde aviones en las aguas del Río de la Plata, por mis parientes exiliados que nunca quisieron volver, por los muertos y los reprimidos del 30 de marzo del 82, por los chicos de Malvinas -los que sobrevivieron y los que quedaron enterrados en la fría tierra de una tumba anónima-, por los nietos que continúan sin identidad, por los muertos del Puente Avellaneda, por los pibes con hambre, por mis padres -sobre todo por ellos que tanto me enseñaron de la justicia y la entrega a inalterables ideales-. Lloro y siento que nada cambiará, que no tenemos remedio aunque quiera creer que hay esperanza, que el mundo debe ser diferente alguna vez.

sábado, 14 de junio de 2008

Para mi papá




Papá:
Mañana es tu día. Me hubiera gustado comprarte un libro de Brecht, pero mejor te escribo una carta. Todavía me acuerdo del último 17 de diciembre. Hablamos en ese asiento y yo lloré- como siempre con vos, papá- ¿Te acordás del camión de madera y chapitas que le habías hecho a mi hijo? ¿Y de aquella vez a orillas del Nahuel Huapi cuando me repetiste mil veces que yo era tu princesa? Papá, tenías los ojos más lindos y más buenos del mundo y unas manos de dedos largos. Hacías cuentas en columnas larguísimas y nos pegabas horarios con los turnos del baño en la puerta. Tus camisas olían a Old Spice y yo te quería como nunca jamás supe querer. Sos el mejor recuerdo de mi infancia, el que me permite no naufragar en la desesperación. Volviste para ser mi papá y me regalaste dos hermanos para que no estuviera tan sola el día que te fueras. Me diste globos rojos, paseos en bicicletas, sopas de verdura, helados en Parque Chas y libros de cuentos. Me enseñaste el esfuerzo, el compromiso, la exigencia, la perseverancia. Fui tu princesa porque vos eras mi rey. Y ahora, papá, ahora que hace tanto que te fuiste, yo te extraño y te busco en las historias donde remonto tu sangre hasta sus lejanos orígenes. Mañana, papá, cuando todos festejen otro día del padre y esté sola con toda la orfandad de tu ausencia me acordaré de la ternura que me diste y estarás conmigo. Siempre. ¡Feliz día, papá!

Tu hija Julieta

Anécdota escolar LX: Apostillas a una clase de palabras derivadas

Profesora: Me dicen la palabra derivada y su significado. ¿De acuerdo?
Alumnos: (A coro) Sííííí´.

Profesora: ¿Con el sufijo "al" ?
Alumno 1: Pajaral, conjunto de pájaros.

Profesora: ¿Con el sufijo "ar"?
Alumno 2: Tragar, conjunto de tragos.

Profesora: ¿Con el sufijo "teca"?
Alumno 3: Estufateca, conjunto de estufas.

Profesora: ¿Con el sufijo "ción"?
Alumna 4: Cosechación, sustantivo abstracto.

Profesora: ¿Con el sufijo "eda"?
Alumno 5: Bananeda, conjunto de árboles de bananas.
Alumno 6: Alcaeda, país del Líbano o por ahí.

viernes, 13 de junio de 2008

Fin de semana largo


¡VIVA BELGRANO!

Almuerzo en la hierba

Cuentan quienes saben de mi vida que mi padre volvió a la casa conyugal cuando yo nací y -agregan- que mi abuela aceptó a mi madre cuando me vio de tapadito tejido esperándola tres años más tarde. Difícil lugar nos ha legado a ella y a mí la historia familiar. A ella no la fijó en el lugar de la mujer sino en el de la madre y a mí me reservó la misión de ser amalgama de una superestructura nebulosa denominada familia. Mi madre supo resistir y se sumergió en el universo tenebroso de su propia locura: nadie la había querido como hija, nadie la elegía como mujer; ella, entonces, no iba a darles el gusto de ser madre y no lo fue siempre delegando los instantes en hermanas, criadas y en la tenue superficie de sus huracanes suicidas y destructores. A mí me tocó reunir y me dedico con fidelidad y entrega a la tarea, siempre inmersa en la nostalgia de una mesa larga debajo de una parra como si hubiera en mi impronta genética una memoria que me dice que la familia era un espacio de recóndita felicidad que nunca supe tener y siempre estoy deseando conseguir. Mis hermanos, más sabios quizá, están lejos; y yo voy y vengo creando un vínculo casi transparente que cruza aguas. Mi padre es una memoria sutil que busco rescatar de los hachazos acerados del olvido. Algún día convenceré a los míos -los que están y los que ya se han ido- de festejar con un almuerzo en el campo mientras la brisa mueve los manteles y la sobremesa se prolonga con los niños que corren sobre la hierba verde. Ese día cerraré los ojos y aspiraré el perfume de la felicidad.

jueves, 12 de junio de 2008

Anécdota LIX: Efectos colaterales de una sobredosis de epopeya clásica

(En una comprobación de lectura)
Pregunta: ¿Qué les sucede a Tántalo y a Sísifo?
Respuesta: Tántalo tenía un problema de contabilidad. ¡Todo le parecía tan grande! Sísifo no podía negar nada. Además eran medio tartamudos al presentarse.

Pregunta: ¿Cómo calma Eneas y la Sibila a Cerbero?
Respuesta 1: Le arroja una tarta de cerezas.
Respuesta 2: Estaba calmado hasta que Eneas lo vino a joder.

Pregunta: ¿A qué mujer encuentra Eneas no bien desciende al Hades y qué sucede entre ellos?
Respuesta: Eso no pude leerlo porque mi libro estaba censurado.

Pregunta: ¿Qué dos puertas enfrenta Eneas en el libro VI? ¿Para qué sirve cada una? ¿Por cuál sale el troyano?
Respuesta: La de entrada y la de salida. La primera para entrar; la otra para salir, es obvio. Eneas sale, evidentemente, por la de salida.

Anécdota escolar LVIII: La señora Keats

Profesora: Clasifiquen el apóstrofe lírico. ¿A qué clase pertenece?
Alumna 1: Es explícito.
Profesora: Muy bien. Están los verbos y pronombres en segunda persona y el referente: la soledad.
Alumna 2: ¿Cómo "la" soledad? Yo creí que era una flaca. ¿No es una mujer?
Profesora: No, no es una mujer.
Alumno 3: ¡Ay, nena, no viste que está en minúscula! Además, no tiene sentido el verso...
Alumna 2. ¿Cómo que no tiene sentido? (Lee) "Ay, soledad, si tengo que morar contigo..." Es como si yo le dijera a ella (Señala a una compañera de nombre Rocío) "Ay, Rocío, si tengo que mojarme contigo...". (Carcajadas)
Alumno 4. No, si nosotros somos el curso más lírico que tuviste.

martes, 10 de junio de 2008

Anécdota escolar LVII: La Real Academia

Alumno 1: Profe, ¿qué quiere decir agreste?
Alumno 2: Profe, ¿qué quiere decir agreste?
Profesora: A ver...presten atención. (Los alumnos dejan de trabajar y la miran) Agreste proviene de la palabra latina ager, agri que quiere decir "campo" . ¿Qué es la agricultura?
Alumno 3: Eso que pasa ahora en la ruta.
Profesora: (Se ríe) Eso se llama paro o piquete. Pero, ¿quiénes protestan?
Alumno 4: Los que trabajan en el campo.
Profesora: Bueno, ¿qué es entonces la agricultura?
Alumno 3: El trabajo en el campo.
Profesora: ¿Y qué hacemos para trabajar en el campo? ¿Qué hacemos con la tierra? ¿La dejamos igual a como está antes de trabajarla o la modificamos?
Alumnos: (A coro) La modificamos.
Profesora: ¿Qué es cultura?
Alumno 1: Todo lo que produce el hombre.
Profesora. Si cultura es todo lo que hace el hombre y agricultura, lo que hace con la tierra...¿qué será agreste?
Alumno 3: Ah, la tierra antes de que le llegue la cultura. Como estaba originalmente.
Profesora: Muy bien...pero, escuchen ¿no podían entender el texto sin saber qué era agreste?
Alumnos: (A coro) Sí, lo entendíamos.
Profesora: Entonces, para saber: cuando uno no entiende una palabra sigue leyendo porque para entender un texto no es necesario comprender palabra por palabra. A veces uno deduce por el contexto. El diccionario es el último recurso. ¿Ustedes creen que yo me sé todas las palabras del español?
Alumnos: (A coro) Sííííííí´.
Profesora: (Se ríe) No, no las sé. Nadie sabe toooodas las palabras de un idioma.
Alumno 1: (Sorprendido) Y entonces, ¿quién hace los diccionarios?

sábado, 7 de junio de 2008

Ironías de la fecha

El 7 de junio de 1810, Mariano Moreno fundó la Gazeta de Buenos Aires y ese día, cada año, se conmemora el día del periodista. ¡Qué ironía del destino! Casi doscientos años después, en este preciso día, murió en esta misma ciudad el señor Bernardo Neustadt que defendió desde la prensa cuanto entregador del patrimonio nacional hubo sobre la República. Moreno, desde el territorio de los jacobinos encendidos donde descansa después de haber abandonado el océano de donde creyeron hacerlo desaparecer sus enemigos para siempre, sin duda, hoy debe haber pensado: "¿Por qué este turro no se murió anoche?"

Me gusta ese chico

Tanto te extraño, Luca...

viernes, 6 de junio de 2008

Anécdota escolar LVI: Liberación

Madre: (Harta ya de que el hijo no estudie) Te voy a matar... no, mejor aún, te encierro en un sótano hasta que levantes todas las materias. Y que la comida te la alcance una enfermera que voy a contratar para que te controle. (El hijo empieza a estudiar para evitar males mayores y, para la clase de lengua debe leer el diario de Anna Frank, tarea a la que se entrega con verdadera dedicación. Mientras tanto, los padres condicionan todas sus salidas a las notas del boletín. )
Un día...
Hijo: Má...
Madre: ¿Qué querés?
Hijo: Me encanta el libro de Anna Frank. Me siento muy identificado.
Madre: (Lo mira sorprendida) ¿Por?
Hijo: Y, ¿no viste que ella también está encerrada en un sótano?

Encrucijadas

Edipo partió de Corinto porque Apolo -que todo lo sabe, pero gusta decirlo a medias- le había anunciado que mataría a su padre y se casaría con su madre. Tebas tenía siete puertas en las fértiles llanuras de Beocia y, en una encrucijada, Edipo tomó la decisión que lo instalaría para siempre en la ruta de su destino. Apolo lo sabía y, con su astucia divina y sus ambiguas palabras, lo enfrentó a lo que habían decidido en asamblea de inmortales a la que nadie invitó al único interesado en discutir los proyectos que se barajaban para sus días. Edipo colmó en esa encrucijada la suma de todas sus futuras desmesuras y eligió -sin saberlo, que al fin y al cabo para eso era un héroe trágico- su futuro. Ya no veían sus ojos lo que los dioses tenían entre manos para herirlo porque la vida es una narración que adolece de faltas gravísimas, entre ellas, que nadie recoge los pedazos para darles sentido. Desesperados, los hombres tratamos de entender la trascendencia que no existe ni remota y, como Medea, nos vengamos asesinando lo que creemos más querido para encontrarnos en cada encrucijada con las manos y los gestos vacíos.

jueves, 5 de junio de 2008

Con temor


Con temor siento mi corazón palpitando mientras mi pie se posa en las calles de Argos, de Esparta, de Micenas, que supieron mirar el paso majestuoso de los Átridas. Con temor aspiro los aromas que aspiraré en Atenas, en Cnosos. ¿Se oirán en Corinto las voces desgarradas de Medea y sus hijos? ¿Llorará Antígona todavía en Tebas, la de las siete puertas? ¿Qué me dirán los dioses cuando llegue a Delfos? ¿Qué obra estrenará Eurípides cuando me siente en el teatro de Dionisos? Con temor pienso en la dimensión exacta que tendrá mi emoción y no puedo soportarlo. Mis libros, los que ocuparon y ocupan mi mente y mi alma, serán materia concreta una vez que mis ojos se adhieran al cielo violáceo que brillará en Grecia cuando yo llegue. ¿Cuántas veces lloraré en la precisa catarsis que me libere? Ahora ando acá, en este suelo, pensando en el invierno en que yo vea Grecia. Ahora busco la ruta en medio de letras sinuosamente oscuras y me conduce a la alegría. Debo callar, los dioses envidian la felicidad de los hombres.

martes, 3 de junio de 2008

Anécdota escolar LV: Con razón las funciones duraban todo el día.

Alumno 1: (En medio de una exposición oral grupal en el frente) Antígona presenta un párado, un éxodo y sesenta y cuatro estásimos...
Profesora: (Interrumpe) ¿Sesenta y cuatro? ¿Vos sabés lo que es un estásimo?
Alumno 1: Sí, cada vez que el coro interviene.
Profesora: (Piensa) A ver, decíme, ¿vos contaste en tu obra cada vez que decía "coro" y aparecía un parlamento?
Alumno 1: Sí.
Profesora: (Se sonríe) ¿Y esa cuenta te dio sesenta y cuatro?
Alumno 1: Sí.
Profesora: No... el estásimo es cada vez que el coro en su conjunto entona esos cantos líricos conformados por estrofa (una mitad del coro habla) y antiestrofa (la otra mitad responde). Y entre estásimo y estásimo va el episodio. Debe haber cinco o seis. Imagináte, si hubiera sesenta y cuatro las obras durarían una eternidad.
Alumno 1: Ah... Bueno y está conformada por episodios.
Profesora. ¿Cuántos episodios?
Alumno 1: Cuatro.
Profesora: ¿Estás seguro? Podrían ser hasta cinco.
Alumno 1: (Piensa) Sí, son cinco.
Profesora: ¿Y si yo te digo que son siete..? ¿U ocho? ¿O nueve? ¿O tal vez diez?
Alumno 1: Sí, son siete, u ocho, o nueve. O mejor: Son diez.
Profesora: ¿Yo te digo un número y vos me decís sí?
Alumno 1: Sí.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...